Una arquitectura sencilla para integrar modelos de lenguaje con aplicaciones empresariales sin convertir al LLM en el dueño del estado de la aplicación. Cuando comenzamos a integrar modelos de lenguaje en una aplicación empresarial, es fácil terminar colocando demasiada lógica alrededor del LLM. El modelo interpreta preguntas, decide qué función ejecutar, consulta información, mantiene el contexto y finalmente genera una respuesta. Sin embargo, no es necesario que todo eso viva dentro del servidor de IA. En este artículo voy a plantear una arquitectura diferente: el modelo de lenguaje permanece stateless, el servidor de IA también puede ser stateless y la aplicación empresarial mantiene la conversación, el estado y la memoria. El resultado es una arquitectura especialmente interesante para un ERP, donde la lógica de negocio y los datos deben permanecer bajo el control de la aplicación. 1. El LLM es stateless Primero hay que entender algo fundamental s...